El síndrome del ojo seco y las hormonas


Las mujeres que optan por una terapia hormonal sustitutiva buscan mejorar ciertos síntomas asociados a la menopausia, incluyendo el síndrome del ojo seco (DES), una enfermedad multifactorial de la lágrima y de la superficie ocular.

La producción de lágrima disminuye con la edad en ambos sexos pero el síndrome del ojo seco es más común en mujeres de más de 55 años. Esta patología tiene mecanismos hormonales implicados y se ha visto también que algún suplemento dietético podría ser beneficioso.

Dra. Celia M. Gonzalo Gleyzes – Equipo Médico Neolife


Ciertas características aumentan el riesgo de desarrollar el DES, como por ejemplo la edad avanzada

El síndrome del ojo seco (Dry Eye SyndromeDES) se define por el International Dry Eye Workshop como una enfermedad multifactorial de la lágrima y de la superficie ocular.

Entre los síntomas asociados destacamos molestias visuales y una película lagrimal inestable que puede dañar la superficie ocular. Los pacientes describen sensaciones de quemazón, de cuerpo extraño en el ojo y el hecho de que pueda disminuir la agudeza visual hace que esta patología interfiera con las actividades de la vida diaria.

Ciertas características aumentan el riesgo de desarrollar el DES, como por ejemplo: la edad avanzada, el sexo femenino, cambios hormonales con andrógenos bajos, enfermedades sistémicas (diabetes mellitus, enfermedad de Parkinson, síndrome de Sjögren), llevar lentillas, medicaciones sistémicas (antihistamínicos, anticolinérgicos, estrógenos, isotretinoína, antagonistas selectivos del receptor de serotonina, amiodarona, ácido nicotínico), colirios con conservantes, déficit de vitamina A, pérdida de sensibilidad corneal, cirugía ocular refractiva, ambientes secos y raza asiática.

Terapia de reemplazo hormonal

Mecanismos fisio-patológicos del DES

El origen del DES es complejo y multifactorial. La película lagrimal consiste en tres capas de componente acuoso, mucoso y lipídico (graso). Mantener una película sana depende de un funcionamiento sinérgico entre las glándulas lagrimales, los párpados y la superficie ocular. La disfunción de cualquier elemento de estos puede llevar a un DES.

El síntoma del ojo seco se clasifica en dos grupos: falta de producción de lágrima (la parte acuosa sería deficitaria) y la alteración de las glándulas de meibomio (dando un DES evaporativo).

Los síntomas se explican por una activación de los nervios sensitivos de la superficie ocular a consecuencia de la hiperosmolaridad (lágrima más concentrada), de la presencia de mediadores inflamatorios o de la hipersensibilidad (1).

Hormonas y DES

Las glándulas de meibomio (glándulas sebáceas que se encuentran situadas en los párpados) tienen receptores para estrógenos y andrógenos, su activación modula la secreción. Los estrógenos inhiben la producción lipídica y la testosterona la aumenta. Esta última favorece una protección antiinflamatoria. Los niveles bajos de estradiol llevan a una reducción de la secreción de la lágrima y a una peor estabilidad de la película lagrimal. Las células lagrimales dependen de los andrógenos para producir lágrimas. El estradiol estimula la producción de citoquinas (los mediadores inflamatorios TNFalfa y IL-6) que contribuye a la muerte celular. Los estrógenos también juegan un papel importante en la inmunidad (estímulo inmunitario antígeno-anticuerpo), los andrógenos y la progesterona tienen un efecto opuesto. Podría haber una relación entre el ojo seco y el descenso del número de receptores de estrógenos/andrógenos. Las mujeres en menopausia tienen menor lisozima y mediadores lipídicos, esto hace que la protección frente a las infecciones sea peor.

Se han reportado casos en DES en los que la reposición de la testosterona (sistémica o gotas oftálmicas) obtenía buenos resultados en mujeres menopáusicas y en varones con testosterona baja.

Se requiere todavía investigación y buen diseño de estudios ya que los resultados actuales son variados. Se reportaría que la terapia con estrógenos +/- progesterona aumentaría la producción de lágrima pero no su calidad.

Un metaanálisis de 2019 muestra que la terapia hormonal sustitutiva mejoraría el DES al mes de seguimiento pero no posteriormente. Los resultados no son fiables ya que recogieron muestras muy heterogéneas (mezclando, por ejemplo, hormonas bioidénticas y otros fármacos como la tibolona). Otros teorizan que la terapia hormonal sería inefectiva en mujeres porque el problema está en la pérdida de receptores de estrógenos (2,3,4).

La respuesta a la pregunta ¿Hay algo en la dieta que nos ayude a prevenir el DES? es afirmativa. Un estudio en mujeres en menopausia muestra que un alto consumo de omega-3 y moderado de omega-6 confiere protección, esto se explica por la acción antiinflamatoria del omega-3 (5).

Últimas consideraciones sobre el síndrome del ojo seco

El DES es una patología en toda regla que causa problemas invalidantes a los pacientes afectados. Existen consultas especializadas en oftalmología, en ellas se establece un diagnóstico mediante determinadas pruebas y tras ellas diferentes tratamientos, siempre individualizados, pueden proponerse.

Entre los tratamientos citamos: aplicación de lágrimas artificiales, tratamiento de blefaritis, compresas calientes aplicadas en párpados, la suspensión de ciertas medicaciones, ciclosporina tópica (inmunosupresor), corticoides tópicos, lágrimas séricas autólogas, pilocarpina, suplementación con omega 3, combinaciones de antioxidantes (vitamina E, B2, C, zinc y selenio), lentillas anchas especiales, cirugía, etc.


BIBLIOGRAFÍA

(1) Uptodate.com  “Drye eye disease”

(2) https://nwhjournal.org/article/S1751-4851(18)30234-4/fulltext. “Menopause and Dry Eye Syndrome”. Lurati, Ann R. Nursing for Women’s Health, Volume 23, Issue 1, 71 – 78, february 2019.

(3) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5496280/?report=printable. “Dry Eye Syndrome in Menopause and Perimenopausal Age Group”.

(4) https://www.canadianjournalofophthalmology.ca/article/S0008-4182(19)30480-6/fulltext. “Hormone replacement therapy for dry eye disease patients: systematic review and meta-analysis”. Dang, Arpit et al. Can J Ophthalmol. 2019 Jul 5. pii: S0008-4182(19)30480-6. doi: 10.1016/j.jcjo.2019.05.012.

(5) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/29337006. “Relation Between Dietary Essential Fatty Acid Intake and Dry Eye Disease and Meibomian Gland Dysfunction in Postmenopausal Women”. Ziemanski JF1Wolters LR2Jones-Jordan L2Nichols JJ1Nichols KK3. Am J Ophthalmol. 2018 May;189:29-40. doi: 10.1016/j.ajo.2018.01.004. Epub 2018 Jan 11.


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